Por ahora me hospedo por 30€ la noche en un pequeño albergue del distrito 18 (Montmartre), es decir, muy muy cerquita del Sacre-Coeur. Así que estoy aprovechando al máximo la oportunidad para conocer bien todo el distrito, pues mañana ya dejo el albergue para irme a un piso situado en Montreuil (a las afueras de París pero muy cerquita si utilizas el metro) con Jose Manuel, un compañero de la universidad de Córdoba que también viene a estudiar a París. Un conocido parisino le ha alquilado el piso por 300€ entre los dos durante medio mes, cosa que no está nada mal tratándose de París. Así que nos quedaremos allí hasta principios de octubre, momento en el que espero haber encontrado algún pisito apañado.
| Antes de descender |
Cuando vi París desde el avión entendí por qué siempre está tan nublado. Las nubes se agolpaban las unas contra las otras, dejando pasar solamente algún que otro diminuto rayo de sol. Pero la sensación de estar entre las nubes cuando el avión descendió fue maravillosa, pues estás realmente dentro de ellas. Es magnífico. La imagen es preciosa, lástima que su belleza no se pueda plasmar en una foto. Aún así hice varias, he arriba y abajo los intentos.
| Tras atravesar las nubes |
Tras el viaje en autocar de casi una hora desde el lejano aeropuerto de Ryanair (situado en un pueblo llamado Beauvais) hasta París -un trayecto que, por cierto, no me cansó nada, pues los paisajes son maravillosos-, cogí el metro para llegar al deseado albergue. Eran las nueve de la noche y rápidamente anochecía, tan aprisa que cuando llegué al albergue la noche ya había caído sobre el día.
En la habitación compartida me esperaban dos chicas (a pesar de que la habitación era de seis personas), una de Canadá y otra de Nueva Zelanda. Mis deseos eran hablar francés por doquier, y sin embargo, tuve que pasarme una hora intentando entender lo que decían dos "guiris" en inglés. A ver, cuando me hablaban a mí las entendía muy bien, y yo les respondía en un inglés que aunque imperfecto, era completamente comprensible. Pero cuando comenzaban a hablar entre ellas... aquello era una locura. Hablaban tan rápido que apenas alcanzaba a enteder los sonidos vocálicos. Pero yo, educadamente, reía cuando una reía y me sorprendía cuando la otra se sorprendía, y asentía en todo momento, por supuesto. Soy una persona muy educada =).
| De camino a París |
Me acosté temprano porque al día siguiente debía levantarme a las 7.00 am si quería llegar a tiempo a la reunión concertada en mi universidad para los erasmus, que duró toda la mañana y parte de la tarde. En resumidas cuentas, nos explicaron todo el papeleo que debíamos hacer, luego hubo un pequeño descanso en el que nos ofrecieron un petit-déjeuner, y más tarde, siguieron informándonos de algunas cosas más como la tarjeta de estudiante, el correo de la universidad o los períodos de vacaciones. Además, hubo una presentación del grupo de estudiantes de la Sorbonne Nouvelle (Paris III) que se encarga de que los erasmus se relacionen, hablen francés, se enteren de todo, y no se aburran. Esta asociación, llamada "Erasmus À Paris" en facebook, nos ha organizado una semana de bienvenida que comenzó el miércoles, y cada noche hay algo que hacer o ver.
Pero volviendo a la reunión, fue en el après-midi cuando vino lo duro, una prueba de nivel para los que queremos realizar el curso de francés. La prueba consistía en tres partes: una de comprensión oral, otra de comprensión escrita, y una última de metodología (sintaxis...). Lo que no nos dijeron es que la prueba duraría casi dos horas. Fue terrible, pues realmente tardamos casi dos horas en hacerla, era larguísima.
| Reunión à l'Université Sorbonne Nouvelle |
Por aquel momento ya estaba en buena compañía. De camino a la universidad conocí a Silvia, una italiana de 23 años muy divertida. Más tarde me encontré con Maca (compañera de universidad de Córdoba), que estaba con Katie, una alegre canadiense a la que le cuesta mucho hablar en francés, pero quien, sin embargo, no deja de intentarlo.
Así que cuando terminamos de hacer el test fuimos muertas de hambre a comer cualquier cosa, acabando en el Subway, donde me gasté 6,80€ en un mísero bocadillo. Pero no un bocadillo como los de Córdoba, de esos que te lo llenan de lomo, bacon, salchichas, salsas... ¡qué va! Nada más lejos de la realidad. Era un bocadillo con dos finas lonchas de pollo, tres pequeñas lonchas de jamón de york y un poco de bacon y queso, cuando digo poco, quiero decir poco. Sin embargo, he de reconocer que estaba bastante bueno, pues iba acompañado de una deliciosa salsa de cebolla dulce. Pero no compensaban los siete euros que me gasté en él, sin bebida, ni patatas, ni nada. Así que lo primero que he aprendido al llegar a París es no volver a ir a ningún Subway.
Ah, se me olvidaban los cuatro euros que pagué por una cocacola que, aunque más grande de lo habitual, no compensaba para nada lo que costaba. Pero bueno, supongo que el primer día todos andamos un poco perdidos y decimos que sí a todo.
| Au métro (Châtelet) |
Estaba agotada, pero no me faltaron fuerzas para dar un paseo por Montmartre y explorar un poco el distrito hasta llegar al Sacre-Coeur, donde una multitud rodeaba a un simpático parisino que cantaba conocidas canciones, aunque no muy bien. Lástima que olvidé coger la cámara de fotos.
Y sentada allí, escuchando gallo tras gallo, conocí a un amable parisino que hablaba cinco idiomas ni más ni menos. Todos pensaréis... ¡ten cuidado que un día te pasará algo por hablar con desconocidos! Bueno, estaba rodeada de gente, y el chico no parecía tener intenciones de nada. Era bastante mayor que yo, y solo pasaba por allí haciendo footing, así que esperé que él se fuera para volver al albergue y comer algo. Esa noche tocó una rica pizza que casi olvido pagar, bastante buena por cierto.
El miércoles quedé temprano con Silvia para inscribirnos en la universidad (inscripción administrativa y pedagógica), y aunque en la reunión todo parecía muy fácil, la verdad es que no lo es para nada. Todavía no hemos podido inscribirnos en nada ya que tras ir de un lado a otro, esperar a que abrieran tal despacho y perder toda la mañana, finalmente resultó que debíamos hacerlo el próximo lunes. Pero ya nadie está seguro de nada. Abrimos nuestra cuenta de correo de la universidad, eso sí, y enviamos los certificados de llegada a nuestras universidades correspondientes.
Al llegar la hora de comer (la hora italiana y española) fuimos al supermercado y allí compré dos sándwichs que comimos al momento y algo de comida para cocinar un poco en el albergue, ya que es bastante más barato. Después, fuimos al Jardin des Plantes, que queda muy cerca de nuestra universidad, y tras una hora nos marchamos a nuestras respectivas casas.
| Jardin des plantes |
Me tiré toda la tarde hablando con unos y con otros, buscando pisos, leyendo foros para saber dónde comprar barato y buscando tiendas donde poder comprar bicicletas de segunda mano. Para la noche la asociación "Erasmus à Paris" había preparado una quedada de estudiantes erasmus en un bar llamado Comptoir de Madame Tomate, en el centro de París. Pero como veo que esto se está alargando mucho, y no quiero ser más pesada de lo que ya lo soy, mañana publicaré la segunda parte de esta historia.
Gracias por leerme, ¡muchos besos a todos!
À bientôt!
Me parto solo de imaginar tu cara asintiendo cuando las otras charlaban en inglés jajajaaja
ResponderEliminarEspero que encuentres pisito pronto tia! que te veo vagabundeando por París y no es cuestión jajaja
Por cierto me encanta el nombre del bar... Madame Tomate... no podría ser mejor sin duda jajajajaajaja cuando vaya a verte me tienes que llevar vamos!
Yo estoy por fin instalada en mi pisito gantés, más agusto que un arbusto jajajaaja y esperando saber noticias tuyas
un besote fuerte Aliwini^^
Echo de menos nuestras charlas y risas... es que era imposible entender a la americana, ¡en serio!
ResponderEliminarjaja no, ya tengo un poco de estabilidad, estoy en un piso chulísimo pero demasiado pequeño para dos personas y un poco caro para una sola. Así que sigo buscando para octubre y el resto de meses. Hoy he visto un par de pisos y mañana he quedado con otra gente.
¡Qué morro tienes! hazme un hueco ¿ehhh?
jaja iremos al Madame Tomate, ne t'inquiete pas! ;)